Conoce
Revisas las oportunidades disponibles: quién es el cliente, de qué vive su negocio y qué inmueble respalda, con la tasación y la partida del inmueble a la vista.
Kapitalizando · Inversiones
Tu capital no entra a una empresa. Entra a una hipoteca inscrita a tu nombre en Registros Públicos. Si el deudor deja de pagar, responde el inmueble.
El rango real es de 2% a 3% mensual y depende de la evaluación de cada operación. Es un dato referencial, no constituye una oferta.
Lo primero que se pregunta
Y no se responde con confianza: se responde con papeles. Tu cobro no se apoya en la palabra de Kapitalizando ni en cómo le vaya a la empresa. Se apoya en una hipoteca inscrita a tu nombre en Registros Públicos, sobre un inmueble que vale varias veces lo que prestaste. Está en un registro del Estado: existe fuera de nosotros, y cualquier abogado tuyo puede leerla sin nosotros delante.
Son tres documentos, y cada uno responde una parte de la misma pregunta. Dos los tienes sobre la mesa antes de decidir. El tercero nace de la firma — no puede existir antes, y abajo está el porqué.
Cuándo aparece tu nombre en la partida. Después de firmar la minuta y la escritura pública, y una vez inscrita la hipoteca. Antes de firmar no figura nadie ahí, ni tú ni nosotros: ese es el orden que manda la ley y no se salta. Te lo decimos al principio para que sepas qué vas a ver en cada momento.
Operaciones evaluadas
Conoce operaciones previamente evaluadas y revisa sus principales indicadores antes de tomar una decisión.
Antes de presentarte una operación
Un inmueble que vale el triple no sirve de nada si del otro lado no hay con qué pagar. Por eso cada caso pasa por cuatro filtros antes de llegar a tus manos, y el que no los pasa no te lo presentamos — aunque la garantía se vea bien.
Una garantía sólida es lo que te protege si algo sale mal. Un cliente bien evaluado es lo que hace que no salga mal.
Lo que baja el riesgo
No prestamos a cualquiera: prestamos a personas con un negocio en marcha, que tienen de dónde pagar. Y desde el primer mes trabajamos su orden financiero, contable y legal — el mismo que el banco le va a mirar.
Por eso el destino es el banco. Cuando el empresario se bancariza, el crédito privado se cancela con ese financiamiento, y de ahí vuelve tu capital. Ejecutar la hipoteca es el último recurso, y es el escenario que todos queremos evitar — tú el primero: un arbitraje y un remate cuestan tiempo y no es a lo que viniste.
La garantía está y es real. Pero lo que de verdad reduce el riesgo de que dejes de cobrar es que del otro lado haya un negocio que se está ordenando, no alguien a quien solo se le prestó.
Lo que de verdad estás poniendo
Un empresario con el negocio andando y su inmueble inscrito puede seguir siendo un «no» del banco por algo tan corregible como no tener sus números ordenados. No le falta patrimonio: le falta que alguien crea en él el tiempo suficiente para poder demostrarlo.
Ese alguien eres tú. Tu capital entra donde el sistema todavía no entra, con la hipoteca inscrita a tu nombre, mientras Kapitalizando le arma el perfil que el banco sí lee. No eres el destino de su deuda: eres el puente temporal hacia un financiamiento mejor.
Y ahí está lo que alinea a los dos lados: tú cobras porque él avanza.
La aprobación de cualquier producto bancario corresponde exclusivamente a cada entidad financiera. Kapitalizando prepara el perfil; no promete la aprobación de nadie.
Para el inversionista
Kapitalizando te asesora desde antes de que pongas el primer sol hasta que el crédito termina de cancelarse: evaluamos la operación, acordamos contigo las condiciones, la llevamos ante notario y acompañamos al cliente mes a mes hasta el final. Todo se firma ante notario, nada se cierra de palabra.
Revisas las oportunidades disponibles: quién es el cliente, de qué vive su negocio y qué inmueble respalda, con la tasación y la partida del inmueble a la vista.
Defines las condiciones con nosotros: monto, plazo, interés y estrategia de salida. Es tu capital y son tus términos; nosotros ponemos encima de la mesa la evaluación del caso.
Se firma la minuta y el notario la eleva a escritura pública. Con ella se inscribe la hipoteca a tu favor en Registros Públicos: tu respaldo queda en un registro del Estado, no en un papel nuestro.
Kapitalizando acompaña la operación hasta que termine de cancelarse: los pagos, el orden del negocio y su avance hacia el banco. Al final, el levantamiento de la hipoteca también se firma ante notario.
Simulador
Simulación referencial. Las condiciones y resultados dependen de cada operación y no constituyen una garantía de rentabilidad.
Ver oportunidadesExperiencias reales
No es un caso de estudio ni una reseña escrita por nosotros: son inversionistas de Kapitalizando que grabaron su testimonio y autorizaron publicarlo. Sin actores y sin cifras inventadas.
Quiénes somos
Somos una empresa peruana especializada en acompañar a personas y empresas en la estructuración y ordenamiento de sus decisiones financieras.
Evaluamos, conectamos, asesoramos, estructuramos y acompañamos operaciones privadas. Un equipo con más de siete años de experiencia, oficina en Lima y clientes acompañados mes a mes.
Dónde estamos
La reunión puede ser aquí, con los documentos sobre la mesa, o por videollamada si te queda más cómodo. Tú eliges.
Siguiente paso
Revisa las operaciones actualmente disponibles y solicita información para evaluar cuál puede ajustarse a tus objetivos.
Cuatro preguntas, un minuto. Tus datos personales van al final, y solo pedimos los tres que hacen falta para contactarte.
Kapitalizando es una empresa peruana de asesoría financiera, contable y legal. No somos un banco ni una entidad financiera y no captamos depósitos del público. Las oportunidades corresponden a operaciones privadas sujetas a evaluación, condiciones particulares y riesgos propios de cada operación.